¿FUERZAS ARMADAS ECOLOGISTAS?

Lunes 7 de Julio, 8:00 AM.

 

Comando Apeská, compuesto por mi compañero y el que escribe sorteamos las olas de 1 metro que avanzaban incesantemente hacia la orilla.

 

 

 

Primer escollo sorteado estratégicamente sin causar daños.

 

Ponemos rumbo de manera sigilosa a las aguas que rodean la zona militar.

 

Brea mantiene el rumbo, yo me pongo a jugar con unas gaviotas, y de pronto, mi arma, con munición XRap modelo baila, me chicharreaba que algo había mordido el anzuelo. Cogí la Dam, tiré, clave y a recoger, pero al poco noté que mi rival, que habría superado sin dudas el kg en la báscula, había conseguido escapar llevándose un trofeo de 9 Euros. La maltrecha línea estaba pidiendo la renovación. Había llegado la hora de la jubilación y pasar a la reserva.

 

Volví para reunirme con mi compañero, y comenzamos un curricán tranquilo pegado a la escollera natural navegando entre 2 y tres metros, sin resultado alguno.

 

Entramos en la ensenada para disfrutar de sus calmas y transparentes aguas y de un agradable paseo, nos dirigimos a la zona de la rompiente, con una profundidad de 1.5 metros, margen de seguridad. Una ola de considerable tamaño que se dirigía hacia mi amenazante, en el límite de romper o no romper. Navegué paralelo a ella, buscando más profundidad y en el último instante palada enérgica para sortear la ola, que rompía tras la popa de mi kayak. Sin duda un momento de adrenalina del que no se conviene abusar. A las pocas paladas momento de dar “Tormentor”. El carrete daba la alarma de que, o había quedado enganchado en el fondo o de nuevo algo había caído en la trampa.

 

Tras salir de la zona amenazada por las olas y unos minutos de lucha, un animal de ochocientos gramos se rindió y vino a mí.

 

Seguimos con lo nuestro. Mi compañero estuvo a punto de pagar la inexperiencia y yo mi osadía navegando entre las olas, llevándome un golpe directo al pecho y siendo desplazado varios metros marcha atrás. Testigos de nuestras arriesgadas maniobras fueron el banco de palometas y demás seres que se refugiaban en las olas actuando como cebos hacia nosotros, mientras luchábamos contra las olas y contra la tentación de tan suculentos manjares.

 

A la primera captura se unieron dos peces ballesta de pequeño porte.

 

Tras semejante lucha con las olas, nos merecíamos una tregua, así que pusimos pie en roca y decidimos dar un paseo.

 

Infinidad de ostiones y erizos, habían ocupado posiciones en aquella fortaleza. Aunque algún invasor bípedo había dejado su pequeña huella en la roca, la colonia de bivalvos permanecía sana.

 

Tras dar un sorbo de mar, continuamos viendo aquel vergel, fijándonos más en los detalles. Los moros, con bocas como pulgares de un 46 rondaban por los escondrijos, grietas y cuevas que les brindaba el medio. En la vida había visto en estado natural moros de ese tamaño y, ¡qué agresividad!. Desde lejos te amenazaban con sus armas cargadas haciéndose respetar.

 

Ermitaños, caracolas, camarones, bodiones, babosos, pepinos de mar y pepinos de guerra, sarguitos Burgos, lisas, anémonas e incluso algún coral enriquecían el momento.

 

Ya era hora de ir volviendo, pues sin darnos cuenta el tiempo había pasado y aún teníamos que volver a los kayaks, que se encontraban a 590,55 pies, varados en la roca como consecuencia de la bajada de la marea.

 

Mientras tanto, un todoterreno se había colocado a los pies de la escollera, siguiendo nuestros movimientos. Tras un rato de estar a la expectativa, descendieron del vehiculo y comenzaron a replegarse lentamente hacia nuestras posiciones. Ellos en su avance también parecían curiosos por observar aquellos minimundos que la marea nos había otorgado el don de contemplar.

 

En nuestra parsimoniosa retirada nos encontramos con una curiosa charca, donde lisas, sarguitos y bodiones de tamaño considerable, presos en aquel lugar giraban a nuestro alrededor dando coletazos y saliendo despavoridos de un lado para otro.

 

Volvimos a dar un par de sorbos de mar, y de vuelta a casa tras tan grata incursión.

 

Viendo que la playa estaba concurrida, decidimos salir por el límite de la zona militar y la pública, y de esa manera no perturbar el baño de los civiles.

 

Pronto varias personas se acercaron con la clásica curiosidad que muestran algunos.

Tras ellos un vigilante venía hacia nosotros Walki en mano.

No nos iban a dejar escapar con tanta facilidad.

El grupo Alfa había contactado con Bravo y nos esperaba en la frontera.

En tono poco cariñoso nos interrogó.

Nos dijo que la policía estaba avisada y venían de camino y hasta los del Seprona estaban vigilando nuestros pasos. Todo había sido grabado.

Dijo que le enseñásemos lo que llevábamos.

Ejercí mi derecho de permanecer callado mientras sacaba el kayak del agua, le ponía las ruedas con la ayuda de mi compañero y subía el kayak zona fuera del alcance de las olas.

Mientras por el walki le daban las ordenes pertinentes.

Ya en tono relajado me pregunto si llevábamos marisco cogido de la roca, y como tampoco era plan de mosquear al personal y sin nada que ocultar, me ofrecí a enseñarle el buque por dentro.

 

Viendo que nuestras intenciones en ningún momento fueron de “transgredir la ley” nos perdonaron la vida y seguimos nuestro camino.

 

Desde aquí quiero agradecer al personal de vigilancia de Torregorda la encomieable tarea que realizan por la ecología de nuestras costas, y espero que lo mismo que hicieron con nosotros lo hagan también con los trasmallos ilegales que echan dentro del corral, cortando el paso a todo animal que intente entrar en la zona, o a esos trasmallos “legales” que recorren cuatro kilómetros paralelo a la costa para posteriormente en la zona militar meterse hasta la misma playa, sin respetar siquiera los 50 metros que marca la ley.

 

También espero que ellos prediquen con el ejemplo en la salvaguarda de tan bello y rico enclave, por el que yo votaría por hacerlo reserva de la biosfera, y desmientan con sus acciones las malas lenguas que dicen que aquello lo tienen como huerto particular para el personal del enclave y sus amigos.

 

Aunque la verdad es que no esperaba tanto revuelo: Conozco otras zonas militares donde la gente va la playa, juega al futbol, practican nudismo y no pasa nada. En otras simplemente te informan de que es zona militar y te invitan a salir de la zona.

¿Se creerían que pensábamos atacarlos a plomazos desde los kayak?.

 

Tal vez sea verdad y haya militares ecologistas que quieran preservar la rica colonia de cangrejos moros, protegidos por la ley por su escasez. Pero la verdad, es que un poco raro si que suena.

 

Recuerdo que hace varios años por las noches se iba la vigilancia de la playa y la gente entraba garfios y cubos en mano y cogían infinidad de cangrejos, eso si, de un porte bastante escaso.

 

Reitero mi más enhorabuena a las autoridades del lugar pero también rogarles que no utilicen su situación privilegiada para transgredir la ley, como dicen las malas lenguas.

 

 

 

Fotos: Tornicon y Brea.

Texto: Tornicon.

 

 

Equipo Apeská, julio 2008

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~ por Apeská en 11 julio, 2008.

5 comentarios to “¿FUERZAS ARMADAS ECOLOGISTAS?”

  1. Gracias tornicon por hacernos vivir contigo una bonita experiencia. Además estoy totalmente de acuerdo con tus comentarios y me uno a tus deseos de protección de enclaves como el que describes, aún queda mucho por hacer y entre todos podemos poner nuestro granito de arena…

    Es de agradecer que nos pregunten y controlen lo que hemos pescado, si como es habitual cumplimos con las reglas no hay ningún problema y tenemos que estar solícitos a sus requerimientos para que así los que no las cumple sepan que hay mecanismos de control y regulación. Por lo que no sólo deberían estar en las playas, también en los puertos…

    Un abrazo
    Caballa

  2. Gracias por tus comentarios, que siempre son gratificantes

    Saludos

  3. Buen relato Ignacio, si te soy sincero yo también tengo mis dudas de la “protección altruista” de la que según explicas goza esa zona.

    Un saludo,

  4. muy buen relato
    respecto a la protección, supongo que hay tantos excesos que a veces pierden el contexto y la medida

  5. .. con algo de retraso amigo..no se te olvido ni un detalle magnifico y cierto relato…doy fe..

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